Esquema de autoconsumo compartido en comunidades: ejemplos sencillos

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Actualizado: junio de 2026

Respuesta rápida: un esquema de autoconsumo compartido muestra cómo una instalación fotovoltaica común, normalmente situada en la cubierta del edificio, genera electricidad y cómo esa energía se reparte entre varios consumidores asociados.

En una comunidad de vecinos, este esquema ayuda a entender qué papel tienen las placas solares, el contador de generación, los CUPS de cada vivienda, local o suministro asociado, los coeficientes de reparto, la distribuidora, la comercializadora y los posibles excedentes.

Su utilidad es práctica: permite que la comunidad vea quién participa en la instalación, cómo se asigna la energía generada y qué decisiones deben quedar claras antes de aprobar el proyecto.

En una comunidad de vecinos, instalar placas solares en una comunidad de vecinos implica decidir algo más que dónde colocar los paneles: también hay que definir quién participa, cómo se mide la energía generada y cómo se reparte entre los suministros asociados.

En esta guía verás los esquemas más habituales, los elementos que intervienen y varios ejemplos sencillos para entender cómo funciona el autoconsumo compartido en un edificio residencial.

Qué es un esquema de autoconsumo compartido

Un esquema de autoconsumo compartido es una representación visual de cómo una instalación fotovoltaica común genera electricidad y cómo esa energía se reparte entre varios consumidores asociados.

En una comunidad de vecinos, sirve para entender qué ocurre desde que las placas solares producen energía hasta que esa energía se asigna a cada vivienda, local, garaje o suministro común que participa en el autoconsumo.

Normalmente, el esquema incluye paneles solares, inversor, contador de generación, CUPS de los consumidores asociados, coeficientes de reparto, distribuidora, comercializadora y posibles excedentes.

Para una comunidad de propietarios, no es solo un dibujo técnico: es una herramienta útil para entender el funcionamiento de la instalación antes de aprobarla en junta.

Autoconsumo compartido, autoconsumo colectivo y comunidad energética: diferencias rápidas

Aunque a veces se utilizan como si fueran lo mismo, estos conceptos no significan exactamente lo mismo.

Autoconsumo compartido en comunidades de vecinos
Concepto Qué significa Cómo entenderlo en una comunidad de vecinos
Autoconsumo colectivo o compartido Instalación de autoconsumo en la que varios consumidores asociados aprovechan la energía generada por una o varias instalaciones próximas. Una comunidad instala placas solares en la cubierta y reparte la energía entre viviendas, locales, garajes o consumos comunes mediante coeficientes de reparto.
Comunidad energética Modelo más amplio de organización energética en el que varias personas, entidades o edificios pueden producir, consumir, gestionar o compartir energía. Puede incluir autoconsumo, pero también otros servicios energéticos y una organización más amplia que la instalación solar de un solo edificio.

En una comunidad de propietarios, lo habitual es hablar de autoconsumo colectivo o autoconsumo compartido cuando una instalación fotovoltaica común reparte la energía generada entre varios suministros asociados.

En este artículo utilizamos “autoconsumo compartido” porque es una forma más sencilla de explicarlo, aunque en muchos trámites y documentos técnicos encontrarás el término autoconsumo colectivo.

Elementos que aparecen en un esquema de autoconsumo compartido

Para entender un esquema de autoconsumo compartido no hace falta conocer todos los detalles técnicos de la instalación.

Lo importante es identificar qué elementos intervienen y qué función tiene cada uno dentro del reparto de la energía.

Elementos de un esquema de autoconsumo compartido
Elemento Qué significa Por qué importa para la comunidad
Instalación fotovoltaica Conjunto formado por paneles solares, inversor y sistema eléctrico que genera energía. Es el origen de la energía que después se reparte entre los consumidores asociados.
Cubierta o zona común Espacio del edificio donde se colocan las placas solares. La comunidad debe comprobar si hay superficie suficiente, buena orientación y condiciones técnicas adecuadas.
Consumidores asociados Viviendas, locales, garajes o servicios comunes que participan en el autoconsumo. Solo los suministros asociados pueden recibir parte de la energía generada por la instalación.
CUPS Código que identifica cada punto de suministro eléctrico. Sirve para vincular cada vivienda, local o consumo común al acuerdo de reparto.
Contador de generación Equipo que mide la energía producida por la instalación fotovoltaica. Permite saber cuánta energía se ha generado y cuánta puede asignarse a los participantes.
Coeficientes de reparto Porcentaje de energía que corresponde a cada consumidor asociado. Determinan qué parte de la producción solar se asigna a cada vecino o suministro participante.
Distribuidora Empresa que recibe y gestiona los datos necesarios para aplicar el reparto en el sistema eléctrico. Es clave para que la energía asignada a cada suministro pueda reflejarse correctamente.
Comercializadora Empresa que emite la factura de la luz de cada consumidor. Refleja en la factura la energía autoconsumida y, si procede, la compensación de excedentes.
Excedentes Energía asignada a un consumidor que no se consume en ese momento. Puede compensarse en factura si la modalidad de autoconsumo contratada lo permite.
CAU Código de autoconsumo que identifica la instalación compartida. Ayuda a tramitar y vincular correctamente la instalación con los consumidores asociados.

Estos elementos son los que permiten pasar de un esquema general a un reparto concreto para cada suministro asociado.

Esquema habitual de autoconsumo compartido en una comunidad de vecinos

En una comunidad de vecinos, el esquema más habitual es una instalación fotovoltaica colocada en la cubierta del edificio y compartida por varios suministros asociados: viviendas, locales, garajes o consumos comunes.

El funcionamiento básico es sencillo: las placas generan electricidad, el contador mide la producción y la energía se asigna a los consumidores asociados según los coeficientes de reparto acordados.

Después, la energía asignada a cada suministro se refleja como autoconsumo en la factura. Si una parte no se consume en ese momento, puede tratarse como excedente según la modalidad contratada.

Este es el esquema que más interesa entender a una comunidad de propietarios, porque responde a la pregunta práctica que suelen hacerse los vecinos: “si ponemos placas solares en el edificio, ¿cómo se reparte la energía entre nosotros?”.

Si la comunidad todavía no ha aprobado la instalación, conviene revisar antes cómo funciona la aprobación de placas solares en una comunidad según la Ley de Propiedad Horizontal.

Tipos de esquemas de autoconsumo compartido

No todas las instalaciones de autoconsumo compartido se conectan igual.

El esquema depende de dónde están las placas solares, cómo se conecta la instalación y qué suministros participan en el reparto de la energía.

Para una comunidad de vecinos, lo más importante es entender qué modelo se parece más a su edificio.

A continuación, mostramos los cinco esquemas de conexión más habituales en instalaciones de autoconsumo colectivo, extraídos de la Guía de Autoconsumo Colectivo del IDAE.

1. Conexión en red interior de un mismo edificio

Esquema de autoconsumo compartido en red interior dentro de un mismo edificio.
Esquema de autoconsumo compartido en red interior dentro de un mismo edificio.

Es el esquema más habitual en una comunidad de propietarios: las placas se instalan en la cubierta del edificio y la energía se reparte entre suministros asociados del propio inmueble.

Cuándo encaja: cuando los participantes están dentro del mismo edificio y la instalación puede conectarse a la red interior común.

2. Conexión en red interior compartida entre varios consumidores

Esquema de autoconsumo compartido entre varios consumidores con red interior común
Esquema de autoconsumo compartido entre varios consumidores con red interior común

Este esquema se da cuando varios consumidores comparten una misma red interior, aunque no siempre respondan al modelo típico de una comunidad de propietarios.

La instalación fotovoltaica genera energía y esa energía se reparte entre los consumidores asociados según los coeficientes acordados.

Cuándo encaja: cuando hay varios suministros muy próximos que comparten infraestructura eléctrica interior y pueden participar en una misma instalación de autoconsumo.

3. Conexión mixta: red interior y red pública

Esquema mixto de autoconsumo colectivo con red interior y red pública
Esquema mixto de autoconsumo colectivo con red interior y red pública

Este esquema combina consumidores conectados a la red interior del edificio con otros suministros asociados a través de la red pública de distribución.

Puede tener sentido cuando la instalación está en un edificio, pero también se quiere compartir parte de la energía con otros suministros cercanos.

Cuándo encaja: cuando participan consumidores del propio edificio y otros suministros próximos, siempre que se cumplan los requisitos técnicos y de proximidad aplicables.

4. Varias instalaciones generadoras

Esquema de autoconsumo colectivo con varias instalaciones generadoras
Esquema de autoconsumo colectivo con varias instalaciones generadoras

En este esquema no hay una sola instalación fotovoltaica, sino varias instalaciones generadoras asociadas al mismo autoconsumo colectivo.

Puede ocurrir cuando se aprovechan diferentes cubiertas, zonas comunes, marquesinas, pérgolas solares u otros espacios disponibles.

Cuándo encaja: cuando la comunidad tiene varias superficies aprovechables y una sola zona de instalación no es suficiente o no permite cubrir bien los consumos previstos.

5. Reparto por generación separada

Esquema de autoconsumo compartido con reparto separado por instalación generadora
Esquema de autoconsumo compartido con reparto separado por instalación generadora

En este esquema, cada instalación generadora tiene su propio reparto de energía. La energía producida por una instalación no se mezcla necesariamente con la de otra.

Puede ser útil cuando existen varias instalaciones, diferentes fases del proyecto o grupos de consumidores que no participan de la misma manera.

Cuándo encaja: cuando hay varias instalaciones o varios grupos de reparto y conviene diferenciar qué energía corresponde a cada grupo de consumidores.

Qué esquema suele interesar más a una comunidad de vecinos

Qué esquema de autoconsumo compartido suele encajar mejor
Situación de la comunidad Esquema que suele encajar mejor
Placas solares en la cubierta del edificio y reparto entre vecinos 1. Conexión en red interior de un mismo edificio
Varios consumidores muy próximos con infraestructura eléctrica compartida 2. Conexión en red interior compartida entre varios consumidores
Participan consumidores del edificio y otros suministros cercanos 3. Conexión mixta: red interior y red pública
Hay varias cubiertas o zonas disponibles para instalar placas 4. Varias instalaciones generadoras
Hay diferentes instalaciones o grupos de reparto 5. Reparto separado por generación

Nota: todos los esquemas aquí mostrados deben plantearse conforme a los criterios técnicos, administrativos y económicos del Real Decreto 244/2019, que regula el autoconsumo de energía eléctrica en España.

En la mayoría de comunidades de propietarios, el punto de partida suele ser el primer esquema: placas solares en la cubierta del edificio, contador de generación, consumidores asociados y reparto de energía mediante coeficientes.

A partir de ahí, el proyecto técnico debe confirmar si ese esquema es viable o si conviene plantear una configuración diferente.

Cómo se reparte la energía entre los vecinos

En un autoconsumo compartido, la energía generada por las placas se reparte según unos coeficientes de reparto acordados previamente y asociados a cada CUPS participante.

El proceso básico es este:

Cómo se reparte la energía entre los vecinos
Paso Qué ocurre Por qué importa
1. Las placas generan energía La instalación fotovoltaica produce electricidad en la cubierta o zona común del edificio. Es la energía que después se asignará a los consumidores asociados.
2. El contador mide la producción El contador de generación registra cuánta energía ha producido la instalación. Permite saber cuánta energía hay disponible para repartir.
3. Se aplican los coeficientes de reparto A cada vivienda, local, garaje o suministro común se le asigna un porcentaje de la energía generada. Define qué parte corresponde a cada participante.
4. La distribuidora recibe los datos La distribuidora aplica la información de generación y reparto a cada CUPS asociado. Es un paso necesario para que el reparto pueda imputarse correctamente.
5. La comercializadora lo refleja en factura La energía asignada aparece como autoconsumo en la factura del suministro correspondiente. Reduce la energía que ese consumidor necesita comprar de la red.
6. Se tratan los excedentes Si un consumidor no usa toda la energía asignada en ese momento, esa parte se considera excedente. Puede compensarse en factura si la modalidad contratada lo permite.

Dicho de forma sencilla: primero se mide cuánta energía produce la instalación y después se asigna una parte a cada suministro según el reparto acordado.

Qué son los coeficientes de reparto β

Los coeficientes de reparto, también llamados coeficientes β, indican qué porcentaje de la energía generada corresponde a cada consumidor asociado.

Por ejemplo, una comunidad tiene una instalación solar compartida que en un momento concreto genera 10 kWh. La comunidad ha acordado este reparto:

Ejemplo de coeficientes de reparto
Participante Coeficiente Energía asignada
Vivienda A 40% 4 kWh
Vivienda B 30% 3 kWh
Vivienda C 30% 3 kWh

En este caso, la Vivienda A tiene asignados 4 kWh, la Vivienda B 3 kWh y la Vivienda C 3 kWh.

Lo importante es entender que el coeficiente no mide cuánto consume cada vecino, sino qué parte de la energía generada se le asigna.

Qué pasa si un vecino no consume su parte

La energía asignada a un vecino solo se aprovecha como autoconsumo si ese suministro la consume en ese mismo periodo.

Siguiendo el ejemplo anterior, si la Vivienda A tiene asignados 4 kWh pero solo consume 3 kWh en ese momento, el 1 kWh restante no se asigna automáticamente a otro vecino. Se considera excedente de esa vivienda y se tratará según la modalidad de autoconsumo colectivo con excedentes contratada.

Por eso es importante definir bien los coeficientes de reparto desde el principio. No solo importa cuánta energía produce la instalación, sino cuándo consume cada vecino y qué parte de esa producción puede aprovechar realmente.

Qué papel tienen la distribuidora y la comercializadora

En un autoconsumo compartido intervienen dos empresas que suelen generar confusión: la distribuidora y la comercializadora.

Distribuidora y comercializadora en autoconsumo compartido
Figura Qué hace Qué debe entender la comunidad
Distribuidora Recibe la información técnica de la instalación, el contador de generación y los coeficientes de reparto. Es la empresa que aplica los datos necesarios para asignar la energía a cada CUPS.
Comercializadora Emite la factura de la luz de cada vivienda, local o suministro asociado. Es la empresa que refleja en la factura la energía autoconsumida y, si procede, la compensación de excedentes.

La comunidad no tiene que calcular manualmente cada mes cuánta energía corresponde a cada vecino.

Lo importante es que el proyecto esté bien diseñado, legalizado y comunicado para que cada suministro asociado reciba correctamente la energía que le corresponde.

En resumen: el reparto de energía en autoconsumo compartido depende de tres elementos clave: la energía medida por el contador de generación, los coeficientes asignados a cada consumidor y la correcta comunicación con distribuidora y comercializadora.

Ejemplos fáciles de autoconsumo colectivo

Para entender mejor cómo funciona el autoconsumo colectivo en una comunidad, conviene verlo con casos sencillos.

Los siguientes ejemplos son orientativos y sirven solo para explicar cómo se puede organizar el reparto de la energía.

Ejemplo 1: comunidad pequeña con reparto igualitario

Una comunidad pequeña instala placas solares en la cubierta y decide repartir la energía generada entre 4 viviendas que participan en el autoconsumo.

Ejemplo de reparto igualitario
Participante Coeficiente de reparto
Vivienda A 25%
Vivienda B 25%
Vivienda C 25%
Vivienda D 25%

En este caso, todas las viviendas reciben el mismo porcentaje de la energía generada.

Este reparto puede ser fácil de entender y aprobar, pero no siempre es el más eficiente. Si una vivienda consume muy poco durante las horas de sol y otra consume mucho más, puede haber energía asignada que no se aproveche bien.

Este reparto igualitario es sencillo, pero no siempre se ajusta al consumo real de cada vecino.

Ejemplo 2: comunidad con vecinos que consumen distinto

En otra comunidad, los vecinos tienen consumos muy diferentes. Una vivienda tiene más consumo durante el día, otra apenas consume en horas solares y otra tiene vehículo eléctrico o mayor uso eléctrico, por ejemplo por la instalación de cargadores de coche eléctrico en edificios.

La comunidad puede acordar un reparto distinto:

Ejemplo de reparto con consumos distintos
Participante Situación de consumo Coeficiente de reparto
Vivienda A Consume bastante durante el día 40%
Vivienda B Consumo medio 35%
Vivienda C Consume poco en horas solares 25%

Este reparto puede ayudar a que la energía solar se aproveche mejor, porque asigna más energía a quien tiene más posibilidades de consumirla en el momento en que se produce.

En muchos casos, repartir según los hábitos de consumo puede ser más útil que repartir a partes iguales.

Ejemplo 3: placas para viviendas y zonas comunes

Una comunidad también puede decidir que la instalación fotovoltaica cubra parte del consumo de las viviendas y parte de los consumos comunes del edificio.

Por ejemplo:

Ejemplo de reparto entre viviendas y zonas comunes
Suministro asociado Uso Coeficiente de reparto
Vivienda A Consumo privado 30%
Vivienda B Consumo privado 30%
Vivienda C Consumo privado 25%
Zonas comunes Ascensor, iluminación, garaje u otros consumos comunes 15%

En este caso, una parte de la energía generada se asigna directamente a los consumos comunes. Esto puede ayudar a reducir la factura eléctrica de la comunidad, no solo la de cada vecino participante.

El autoconsumo colectivo no tiene por qué limitarse a las viviendas. También puede incluir suministros comunes si están asociados correctamente al proyecto.

Ejemplo real en una comunidad de vecinos

Para entender mejor cómo se aplica un esquema de autoconsumo colectivo en un edificio real, veamos un caso basado en una comunidad de propietarios de Madrid.

Se trata de un edificio residencial situado en zona climática D, con 5 alturas y 50 viviendas de 130 m² cada una.

El edificio tenía un consumo eléctrico elevado, tanto en las viviendas como en las zonas comunes.

Datos del edificio del ejemplo
Dato del edificio Información del ejemplo
Ubicación Madrid
Tipo de edificio Comunidad de propietarios
Número de viviendas 50 viviendas
Superficie por vivienda 130 m²
Consumo eléctrico anual total Más de 265.000 kWh/año
Consumo anual en viviendas 225.000 kWh/año
Consumo medio por vivienda 4.500 kWh/año
Consumo anual en zonas comunes 40.000 kWh/año

El consumo de las zonas comunes incluía iluminación, ascensores, garaje, jardín, piscina y otros servicios del edificio.

Además, muchas viviendas tenían sistemas de aire acondicionado, lo que aumentaba el consumo eléctrico en los meses de más calor.

Ante esta situación, la comunidad necesitaba una solución que permitiera reducir la factura eléctrica sin limitarse solo a los consumos comunes. Por eso se planteó una instalación fotovoltaica de autoconsumo colectivo en la cubierta del edificio.

La solución propuesta fue una instalación de 100 kWp, diseñada para cubrir aproximadamente el 60% del consumo eléctrico total del edificio.

Solución fotovoltaica planteada en la comunidad
Parte de la instalación Potencia asignada Uso previsto
Viviendas 85 kW Reparto entre los CUPS de las 50 viviendas.
Zonas comunes 15 kW Consumos comunes del edificio.
Total instalación 100 kWp Autoconsumo colectivo en la comunidad.

En la parte destinada a las viviendas, el reparto equivalía a 1,70 kW por vivienda.

La parte destinada a zonas comunes se utilizaba para reducir el consumo eléctrico de servicios como ascensores, iluminación, garaje o piscina.

La instalación fotovoltaica generaba aproximadamente 160.000 kWh al año.

Resultados estimados de la instalación fotovoltaica
Resultado estimado Dato del ejemplo
Producción solar anual 160.000 kWh/año
Ahorro anual total 28.800 €/año
Ahorro anual en viviendas 24.480 €/año
Ahorro anual en zonas comunes 4.320 €/año

Este reparto permite ver una de las ventajas del autoconsumo colectivo en comunidades: la energía solar puede reducir tanto la factura individual de los vecinos como el gasto eléctrico común del edificio.

La inversión total prevista fue de 85.000 €.

Inversión prevista en la instalación fotovoltaica
Parte de la inversión Importe
Instalación destinada a viviendas 72.250 €
Instalación destinada a zonas comunes 12.750 €
Inversión total 85.000 €

Con los ahorros estimados, el periodo de amortización era de 2,95 años, sin incluir ayudas públicas, bonificaciones fiscales ni subvenciones.

Si quieres profundizar en la parte económica, puedes revisar este análisis sobre si es rentable poner placas solares en una comunidad.

Este dato no debe interpretarse como una cifra universal para cualquier comunidad. La amortización puede cambiar según la superficie disponible en cubierta, la orientación, el consumo eléctrico, el precio de la energía, el reparto entre vecinos, las subvenciones para comunidades de propietarios y el coste final de la instalación.

Este ejemplo muestra por qué el esquema debe partir de datos reales: consumo de viviendas, consumo de zonas comunes, potencia disponible, CUPS participantes y reparto previsto.

Antes de aprobar una instalación de autoconsumo colectivo, la comunidad necesita saber cuántas placas se pueden colocar, qué consumo se quiere cubrir, quién participa, cómo se reparte la energía y qué impacto puede tener en viviendas y zonas comunes.

Qué debe comprobar una comunidad antes de elegir un esquema

Antes de decidir qué esquema de autoconsumo compartido encaja mejor, la comunidad debe revisar algunos datos básicos del edificio.

No hace falta entrar todavía en un proyecto técnico completo, pero sí tener claras estas cuestiones:

Qué debe comprobar una comunidad antes de elegir un esquema
Qué comprobar Por qué importa
Superficie disponible en cubierta Determina cuántas placas solares se pueden instalar y qué producción aproximada puede tener la comunidad.
Orientación y sombras Influyen directamente en la energía que puede generar la instalación fotovoltaica.
Consumos actuales Es necesario saber cuánto consumen las viviendas, los locales, los garajes y las zonas comunes.
Número de CUPS participantes Cada vivienda, local o suministro común asociado debe identificarse correctamente para aplicar el reparto.
Zonas comunes incluidas La comunidad debe decidir si la energía se destinará solo a viviendas o también a ascensores, iluminación, garaje, piscina u otros consumos comunes.
Distancia entre generación y consumo Debe comprobarse que los suministros asociados cumplen los criterios de proximidad aplicables.
Modalidad con o sin excedentes La comunidad debe decidir cómo se tratará la energía generada que no se consuma en el momento.
Acuerdo de reparto Debe quedar claro qué porcentaje de energía corresponde a cada suministro asociado.
Tramitación con distribuidora y comercializadora El esquema elegido debe poder comunicarse correctamente para que el reparto se refleje en cada suministro.

Cómo puede ayudarte Envoltia a aterrizar este esquema en tu edificio

Cada comunidad tiene una cubierta, unos consumos y un reparto diferente. Por eso, el esquema de autoconsumo compartido debe adaptarse a los datos reales del edificio.

Envoltia puede ayudarte a estudiar la cubierta disponible, revisar los consumos, identificar los CUPS participantes, definir los coeficientes de reparto, valorar la modalidad con o sin excedentes y preparar la tramitación necesaria.

El objetivo es que la comunidad pueda llevar a junta una propuesta clara: qué se va a instalar, quién participa, cómo se reparte la energía, qué trámites son necesarios y cómo se hará el seguimiento posterior.

Si tu comunidad está valorando instalar placas solares, podéis solicitar un estudio inicial para revisar qué esquema encaja mejor con vuestro edificio.

Preguntas frecuentes sobre esquemas de autoconsumo compartido

¿Cuál es el esquema más habitual en una comunidad de vecinos?

El esquema más habitual es una instalación fotovoltaica situada en la cubierta del edificio, con un contador de generación, varios consumidores asociados y un reparto de energía mediante coeficientes.

En la práctica, la comunidad instala placas solares en una zona común y la energía generada se asigna a las viviendas, locales, garajes o consumos comunes que participen en el autoconsumo.

¿Cómo se reparte la energía entre vecinos?

La energía se reparte mediante coeficientes de reparto. Cada suministro asociado tiene asignado un porcentaje de la energía generada por la instalación.

Ese reparto no depende de lo que consuma cada vecino en cada momento, sino del porcentaje acordado previamente para cada CUPS participante.

¿Qué pasa si un vecino no consume toda la energía que le corresponde?

La energía asignada que no se consume en ese momento se considera excedente de ese consumidor.

No se reparte automáticamente entre otros vecinos. Su tratamiento dependerá de la modalidad de autoconsumo contratada y de cómo esté definido el proyecto.

¿Qué diferencia hay entre autoconsumo compartido y autoconsumo colectivo?

En la práctica, muchas veces se utilizan para hablar de lo mismo: una instalación de autoconsumo en la que participan varios consumidores asociados.

  • “Autoconsumo colectivo” es el término más habitual en normativa y trámites.
  • “Autoconsumo compartido” es una forma más sencilla de explicarlo a una comunidad de vecinos.

¿Qué es el CAU en autoconsumo compartido?

El CAU es el código que identifica una instalación de autoconsumo.

Sirve para relacionar la instalación generadora con los consumidores asociados durante la tramitación y para que el reparto pueda gestionarse correctamente.

¿El límite de 500 metros aplica siempre?

No conviene quedarse solo con una distancia general. En autoconsumo colectivo existen criterios de proximidad y requisitos que deben comprobarse en cada caso. Puedes ampliar este punto en la guía sobre normativa para instalar placas solares en comunidades de vecinos.

Por eso, antes de aprobar el proyecto, la comunidad debe verificar si los suministros asociados cumplen las condiciones aplicables según la normativa vigente y la configuración técnica de la instalación.

¿Puede participar solo una parte de los vecinos?

Sí. Una instalación de autoconsumo compartido puede plantearse para los vecinos o suministros que decidan participar.

Lo importante es que los participantes queden correctamente identificados, que exista un acuerdo de reparto y que la instalación se tramite de forma adecuada.

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