Rehabilitación energética de edificios: qué es, qué incluye y cómo aplicarla en una comunidad

Tabla de contenidos

Respuesta rápida: una rehabilitación energética de edificios consiste en mejorar la envolvente, las instalaciones térmicas, la generación renovable y la gestión energética para reducir consumo, mejorar el confort y revalorizar las viviendas. En una comunidad de propietarios, el proyecto debe empezar con un estudio técnico del edificio y definir qué actuaciones permiten lograr el mayor ahorro con la menor inversión posible para cada vecino.

Rehabilitación energética de edificios
Punto clave Qué significa Por qué importa a la comunidad
Qué es Una actuación técnica para reducir la demanda y el consumo energético del edificio. Ayuda a pagar menos energía, mejorar el confort y preparar el edificio para las exigencias actuales.
Qué incluye Mejora de fachada, cubierta, ventanas, instalaciones térmicas, energía fotovoltaica y monitorización. Permite plantear una solución completa, no solo reparaciones aisladas.
Cuándo conviene Cuando hay fachada deteriorada, humedades, cubierta en mal estado, facturas elevadas o sistemas antiguos. Evita seguir acumulando derramas que no resuelven el problema de fondo.
Primer paso Realizar un estudio técnico del edificio para conocer su estado, consumos y margen de mejora. Ayuda a decidir con datos y a priorizar las actuaciones con mayor impacto.
Ayudas y financiación Las ayudas dependen del ahorro energético conseguido, la convocatoria vigente y el tipo de edificio. Pueden reducir mucho la inversión que debe asumir cada propietario.
Resultado buscado Menos consumo, más confort, mejor calificación energética y viviendas más atractivas en el mercado. La comunidad mejora el edificio y aumenta el valor de las viviendas a medio y largo plazo.

¿Qué es la rehabilitación energética de edificios?

La rehabilitación energética consiste en mejorar el rendimiento energético de un edificio, con el objetivo principal de reducir sus emisiones de CO2.

En líneas generales, esto se consigue utilizando energías renovables y reduciendo la demanda de energía.

Para conseguir esto, la Unión Europea se ha propuesto como meta que el parque de edificios europeos sea de cero emisiones en los próximos años.

¿Cuáles son los plazos exactos para lograr esto?

El Parlamento Europeo aprobó en marzo de 2024 una nueva directiva sobre eficiencia energética de edificios, donde se imponen las siguientes medidas con un calendario ya fijado:

  • Eliminar por completo las calderas de combustibles fósiles para el año 2040.
  • Reducir progresivamente el uso medio de energía primaria del parque residencial, con objetivos intermedios para 2030 y posteriores..
  • Construir edificios climáticamente neutros a partir del año 2030.
  • Prohibir subvenciones y ayudas a calderas que utilicen combustibles fósiles a partir del año 2025.


Y todo esto viene acompañado de una línea de fondos europeos para fomentar la rehabilitación en edificios residenciales (más abajo te hablaremos mejor de esto).

Si bien el objetivo principal de la rehabilitación es reducir emisiones de CO2, lo cierto es que tiene muchos más beneficios directos para los propietarios:

  • Mejora de la eficiencia energética de las viviendas
  • Mejora del nivel de confort de sus habitantes
  • Ahorro en facturas de energía cada mes
  • Revalorización de las viviendas

Ahora bien.

Una rehabilitación energética de edificios debe hacerse siguiendo un sistema que garantice la máxima eficiencia.

No solo para lograr un mayor ahorro energético en las facturas. También para poder conseguir subvenciones hasta del 100%.

Además, con Envoltia no tendrás que adelantar el dinero de la subvención porque aceptamos la cesión del pago de la ayuda como forma de pago.

¿Y qué pasa con la parte que la ayuda no cubre?

Facilitamos la financiación con las mejores condiciones del mercado para que tu comunidad pueda pagarla con el ahorro generado.

Antes de hablar de ayudas, conviene entender cuándo merece la pena plantear una rehabilitación energética, qué actuaciones puede incluir y por qué el estudio previo del edificio es clave para tomar una buena decisión.

Cuándo conviene una rehabilitación energética en una comunidad

Conviene plantear una rehabilitación energética cuando el edificio empieza a acumular problemas de fachada, cubierta, ventanas, calefacción o consumo energético y la comunidad ya no quiere seguir pagando reparaciones aisladas que no solucionan el problema de fondo.

En muchos edificios, la necesidad no aparece de golpe.

Primero llegan las humedades, las pérdidas de calor, las derramas, las quejas por frío o calor en las viviendas y las facturas cada vez más altas.

Cuando varias de estas señales coinciden, lo más sensato es estudiar el edificio completo y valorar una actuación energética bien planificada.

Cuándo conviene una rehabilitación energética en una comunidad
Situación del edificio Qué puede estar pasando Qué conviene valorar
Fachada deteriorada, grietas, humedades o filtraciones La envolvente está perdiendo capacidad de protección y aislamiento. Mejorar la fachada con SATE, fachada ventilada u otras soluciones de aislamiento exterior.
Cubierta en mal estado o con filtraciones El edificio pierde energía por la parte superior y pueden aparecer daños en viviendas o zonas comunes. Aislamiento y rehabilitación de cubierta dentro de una actuación energética más amplia.
Ventanas antiguas o mal aisladas Entra frío, calor o ruido, y se pierde parte de la energía consumida en calefacción o refrigeración. Sustitución de ventanas y mejora del aislamiento térmico y acústico.
Facturas energéticas elevadas El edificio consume más energía de la necesaria por mala envolvente o instalaciones poco eficientes. Auditoría energética, monitorización y propuesta de mejora por fases.
Caldera comunitaria antigua de gas o gasóleo El sistema puede tener bajo rendimiento, más averías y mayor coste de mantenimiento. Sustitución por sistemas más eficientes como aerotermia o geotermia.
Derramas recurrentes para reparar fachada, cubierta o instalaciones La comunidad está gastando dinero en arreglos parciales sin resolver la causa principal. Comparar el coste de seguir reparando con una rehabilitación energética integral.
Vecinos preocupados por el coste de la obra La inversión puede bloquear la decisión si no se explican bien el ahorro, las ayudas y la financiación. Estudio económico por vivienda, subvenciones disponibles y opciones de financiación.
Mala calificación energética del edificio El edificio puede perder atractivo frente a inmuebles más eficientes y mejor adaptados a las nuevas exigencias. Mejorar la calificación energética y preparar el edificio para el futuro.

En definitiva, una rehabilitación energética conviene cuando la comunidad necesita dejar de hacer reparaciones puntuales y empezar a tomar decisiones con una visión global del edificio.

El primer paso debería ser siempre un estudio técnico que analice el estado actual, el consumo energético, las actuaciones posibles, las ayudas disponibles y el coste estimado para cada vecino.

Qué incluye una rehabilitación energética integral

Una rehabilitación energética integral consiste en estudiar el edificio completo y actuar sobre los puntos que más influyen en el consumo, el confort y el coste energético de la comunidad.

Lo habitual es trabajar sobre la envolvente, las instalaciones térmicas, la generación de energía renovable y la monitorización del edificio.

Así se evita hacer obras aisladas que mejoran una parte, pero dejan sin resolver el problema general.

Este tipo de actuación puede incluir mejoras en fachada, cubierta, ventanas, calefacción, agua caliente, fotovoltaica, recarga de vehículos eléctricos y sistemas de medición individual.

La clave está en definir qué necesita realmente el edificio y qué combinación de actuaciones permite conseguir más ahorro con una inversión asumible para cada vecino.

Qué incluye una rehabilitación energética integral
Área de actuación Qué se mejora Soluciones relacionadas
Envolvente térmica Se reduce la pérdida de energía del edificio y mejora el aislamiento frente al frío, el calor y el ruido. Fachada, cubierta, ventanas, suelos, SATE y fachada ventilada.
Instalaciones térmicas Se disminuye el consumo necesario para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Aerotermia, geotermia, sustitución de calderas y mejora de sistemas de emisión.
Energía renovable El edificio produce parte de la energía que consume y reduce su dependencia de la red. Placas solares en cubierta, autoconsumo colectivo y fachada ventilada fotovoltaica.
Movilidad eléctrica Se prepara el garaje para la recarga de vehículos eléctricos con control del consumo individual. Preinstalación de cargadores, puntos de recarga y gestión individualizada del consumo.
Monitorización energética La comunidad conoce los consumos reales antes y después de la obra para medir el resultado conseguido. Medición individual, lectura remota, reparto de energía y seguimiento de consumos.
Gestión de ayudas y financiación Se estudian las subvenciones disponibles y la forma de reducir la inversión que asume cada vecino. Tramitación de ayudas, cesión de subvención, financiación y cálculo económico por vivienda.

Para entender mejor por qué no siempre basta con una actuación aislada, conviene diferenciar entre una rehabilitación parcial, una rehabilitación energética y una rehabilitación energética integral.

Rehabilitación parcial vs rehabilitación energética integral
Tipo de actuación Qué incluye Cuándo puede quedarse corta
Rehabilitación parcial Una actuación concreta sobre una parte del edificio, como reparar la fachada, sustituir la cubierta o cambiar ventanas. Cuando soluciona un problema visible, pero no reduce lo suficiente el consumo energético ni mejora el comportamiento global del edificio.
Rehabilitación energética Mejora de la envolvente térmica y de las instalaciones para reducir demanda, consumo energético y emisiones. Cuando no contempla generación renovable, monitorización posterior o una gestión energética completa de la comunidad.
Rehabilitación energética integral Actuación global sobre envolvente, instalaciones térmicas, energía renovable, movilidad eléctrica, monitorización y gestión energética. Es la opción más completa cuando la comunidad busca reducir consumo, acceder a ayudas, mejorar el confort y revalorizar las viviendas.

Cómo ayuda Envoltia a una comunidad en una rehabilitación energética

En una rehabilitación energética de edificios no basta con elegir una solución técnica y pedir varios presupuestos.

La comunidad necesita saber qué actuaciones convienen, cuánto puede ahorrar, qué ayudas puede solicitar, cómo se financiará la obra y quién se encargará de coordinar todo el proceso.

Envoltia acompaña a la comunidad desde el primer estudio del edificio hasta la monitorización posterior de los consumos.

Estudio inicial del edificio

El primer paso es analizar la situación real del inmueble: estado de la fachada, cubierta, ventanas, instalaciones térmicas, consumos actuales y posibles pérdidas energéticas.

Con este estudio se puede saber qué necesita el edificio y qué actuaciones tienen más sentido antes de plantear una obra.

Propuesta técnica y económica

Después del análisis inicial, Envoltia prepara una propuesta técnica y económica adaptada al edificio.

Esta propuesta permite a la comunidad entender:

  • qué actuaciones se recomiendan;
  • qué ahorro energético se puede conseguir;
  • qué inversión requiere la obra;
  • qué parte podría cubrirse con ayudas;
  • qué coste aproximado tendría cada vivienda.

El objetivo es que los vecinos puedan valorar la rehabilitación con datos claros antes de llevar la decisión a junta.

Gestión de ayudas y subvenciones

Las ayudas para rehabilitación energética suelen exigir documentación técnica, justificación del ahorro conseguido y cumplimiento de requisitos concretos.

Envoltia se encarga de estudiar las ayudas disponibles, preparar la documentación necesaria y acompañar a la comunidad durante la tramitación.

Esto es importante porque una buena planificación de las ayudas puede reducir mucho la inversión final que debe asumir cada propietario.

Financiación de la obra

Una de las principales dudas en una comunidad es cómo pagar la rehabilitación.

Envoltia ayuda a estudiar la financiación de la parte no subvencionada para que la obra pueda plantearse de forma asumible para los vecinos.

Además, cuando es posible, se valora la cesión de la subvención como parte del pago, para que la comunidad no tenga que adelantar toda la inversión.

Ejecución y coordinación de la obra

Una vez aprobado el proyecto, Envoltia coordina la ejecución de las actuaciones previstas: fachada, cubierta, ventanas, instalaciones térmicas, fotovoltaica, movilidad eléctrica o sistemas de medición energética.

La comunidad trabaja con una empresa que coordina el proceso completo, evitando tener que gestionar por separado a diferentes proveedores.

Monitorización posterior

La rehabilitación no termina cuando acaba la obra.

Después de la intervención, Envoltia puede monitorizar el edificio para comprobar los consumos reales, medir la mejora conseguida y facilitar una gestión energética más clara para la comunidad.

Esto permite saber si el edificio está funcionando como estaba previsto y ayuda a mantener el ahorro en el tiempo.

Contacto con un asesor energético

Durante todo el proceso, la comunidad cuenta con un asesor energético especializado en rehabilitación.

Este acompañamiento ayuda a resolver dudas, preparar la información para los vecinos y facilitar que la comunidad tome decisiones con más seguridad.

En resumen, Envoltia no plantea la rehabilitación energética como una obra aislada.

Sino como un proceso completo: estudio, propuesta, ayudas, financiación, ejecución y seguimiento posterior.

Estudio de rehabilitación energética de edificios: por qué debe hacerse antes de decidir la obra

Antes de aprobar una rehabilitación energética, la comunidad necesita saber qué le pasa realmente al edificio, cuánto está consumiendo y qué actuaciones tienen más sentido.

No conviene decidir solo porque la fachada esté deteriorada, la caldera sea antigua o haya ayudas disponibles.

Primero hay que estudiar el edificio completo para evitar inversiones mal planteadas, obras incompletas o presupuestos que no resuelvan el problema principal.

Un estudio de rehabilitación energética permite tomar decisiones con datos, no con suposiciones.

Qué se analiza en un estudio de rehabilitación energética

El estudio debe revisar la situación actual del edificio desde el punto de vista técnico, energético y económico.

Esto incluye:

  • calificación energética inicial;
  • ayudas y subvenciones aplicables;
  • pérdidas de energía por la envolvente;
  • posibilidades de instalar energía fotovoltaica;
  • rendimiento de los sistemas de climatización;
  • inversión estimada y coste aproximado por vivienda;
  • estado de la fachada, cubierta, ventanas, suelos e instalaciones;
  • consumo actual de calefacción, ACS, electricidad y servicios comunes.

Por qué la monitorización inicial es importante

La monitorización inicial permite conocer cómo se comporta el edificio antes de intervenir.

Sirve para medir consumos reales, detectar desviaciones y comprobar dónde se está perdiendo más energía.

Sin estos datos, la comunidad puede acabar priorizando actuaciones visibles, como pintar o reparar una fachada, pero dejando sin resolver los puntos que más influyen en el consumo.

Medir antes de actuar ayuda a comparar después el resultado de la obra.

Auditoría energética y certificación inicial

La auditoría energética permite identificar qué medidas pueden reducir la demanda y el consumo del edificio.

La certificación energética inicial, por su parte, sirve como punto de partida para valorar la mejora conseguida tras la rehabilitación.

Este dato es importante porque muchas ayudas dependen del ahorro energético alcanzado y de la mejora demostrable entre la situación inicial y la final.

Identificación de pérdidas y puntos críticos

Un buen estudio debe localizar por dónde pierde energía el edificio.

Los puntos más habituales son:

Puntos más habituales donde un edificio pierde energía
Punto del edificio Qué puede provocar
Fachada Pérdidas de calor, humedades, falta de confort en las viviendas y mayor consumo energético.
Cubierta Filtraciones, sobrecalentamiento en verano y pérdidas energéticas por la parte superior del edificio.
Ventanas Entrada de frío, calor y ruido, además de menor aislamiento térmico y acústico.
Suelos Pérdidas térmicas en plantas bajas, locales, garajes o zonas en contacto con espacios no calefactados.
Instalaciones Consumos elevados, bajo rendimiento, averías recurrentes y mayor coste de mantenimiento.

Simulación de escenarios antes de elegir la solución

El estudio debe comparar varias opciones de rehabilitación.

Por ejemplo:

  • incorporar fotovoltaica;
  • actuar solo sobre fachada;
  • mejorar fachada y cubierta;
  • añadir cambio de ventanas;
  • sustituir la caldera por aerotermia o geotermia;
  • incluir monitorización y reparto individual de consumos.

Esta comparación ayuda a ver qué escenario consigue más ahorro, qué ayudas puede activar y qué coste real tendría para cada propietario.

Estimación de ahorro, ayudas y coste por vecino

La comunidad necesita entender la obra en números claros.

Por eso, el estudio debe aterrizar tres datos:

  1. Ahorro energético estimado.
  2. Ayudas o subvenciones que podrían solicitarse.
  3. Coste aproximado por vivienda después de ayudas y financiación.

Con esta información, los vecinos pueden valorar la obra con una visión más realista y tomar una decisión en junta con menos dudas.

Fases de una rehabilitación energética integral de edificios

Fase Qué se hace Para qué sirve
Fase 1. Monitorización inicial Se recopilan datos reales de consumo y uso energético del edificio antes de plantear la intervención. Permite conocer la situación de partida y medir después el resultado conseguido.
Fase 2. Auditoría energética del edificio Se analiza el estado de la fachada, cubierta, ventanas, instalaciones térmicas y consumos actuales. Ayuda a detectar pérdidas energéticas y a definir qué actuaciones tienen más sentido.
Fase 3. Reducción de demanda energética Aquí entramos en la ejecución de las obras: se mejora la envolvente térmica del edificio actuando sobre fachada, cubierta, ventanas, suelos o patios. Reduce la energía que necesita el edificio para mantener una temperatura confortable.
Fase 4. Electrificación de la demanda y mejora de la eficiencia energética Se sustituyen sistemas antiguos o poco eficientes por soluciones como bombas de calor aerotérmicas o geotérmicas. Disminuye el consumo de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
Fase 5. Autosuficiencia energética y generación renovable Se incorpora producción renovable mediante placas solares, autoconsumo colectivo o fachada ventilada fotovoltaica. Permite cubrir parte del consumo eléctrico del edificio con energía generada en la propia comunidad.
Fase 6. Movilidad eléctrica Se prepara el edificio para la recarga de vehículos eléctricos con control individual del consumo. Facilita que cada vecino pueda cargar su vehículo de forma ordenada y medible.
Fase 7. Monitorización final Se vuelven a medir los consumos y el comportamiento energético del edificio después de la obra. Permite comprobar la mejora conseguida frente a la situación inicial.
Fase 8. Gestión energética Se controla el funcionamiento del sistema, los consumos individualizados y el reparto energético entre viviendas. Ayuda a mantener el ahorro en el tiempo y a gestionar la energía de forma más justa.
Fase 9. Ayudas y subvenciones Se revisan las ayudas disponibles, los requisitos técnicos y la documentación necesaria para solicitarlas. Puede reducir la inversión que debe asumir cada propietario y facilitar la aprobación de la obra.

Fase 1 – Monitorización inicial

Antes de iniciar un proceso de rehabilitación energética, es necesario digitalizar y monitorizar el inmueble.


Así sabremos con exactitud qué problemas tiene el edificio y cómo solucionarlos.
Esto tiene una gran importancia.


Porque la digitalización y la monitorización nos permiten tomar decisiones informadas sobre cómo mejorar la eficiencia energética del edificio, y no hacerlo a ciegas o en base a suposiciones.


Monitorizar implica instalar en el edificio sensores (exteriores e interiores) para registrar periódicamente parámetros que miden:

  • El viento
  • La temperatura
  • La humedad y calidad de aire
  • Los consumos de energía y agua
  • El comportamiento real del edificio

Fase 2 – Auditoría Energética del Edificio

Una vez recogidos los datos gracias a la monitorización, se realiza una Auditoría Energética del Edificio.


Es decir, un estudio donde conoceremos en detalle la situación actual del inmueble, el uso que hace de la energía y su coste.


Esta auditoría también nos servirá para saber qué medidas llevar a cabo para mejorar su eficiencia energética.


Además, de la auditoría se desprende la Certificación Energética del Edificio (CEE), que califica el inmueble con una letra entre la G (poco eficiente) y la A (muy eficiente).


Esta CEE debe repetirse al finalizar las obras de rehabilitación energética para demostrar el nivel de eficiencia conseguido.

Fase 3 – Reducción de demanda energética

Aquí ya entramos en la fase de ejecución de las obras.

Uno de los objetivos de la rehabilitación energética es reducir la demanda de energía del edificio.

Para ello, se debe realizar un aislamiento adecuado, actuando sobre la envolvente térmica.

El motivo es que, por lo general, los principales focos de pérdida de energía de un edificio son: el escaso aislamiento térmico, las fugas de aire y una ventilación inadecuada.

Por esta razón, la intervención sobre la envolvente térmica es la primera acción clave en cualquier rehabilitación energética.

Estas son las principales actuaciones que se llevan a cabo:

  • Cerramientos opacos
    Se actúa sobre fachadas y cubiertas, que son responsables de gran parte de las pérdidas energéticas. En especial, las fachadas pueden suponer hasta un 70-80% del impacto total de la envolvente, por lo que su mejora tiene una repercusión muy elevada.

  • Huecos (ventanas y acristalamientos)
    La intervención sobre los huecos es una de las opciones más rentables y rápidas de ejecutar. Cambiar ventanas implica menos molestias para los vecinos y supone una inversión más asequible. Además, mejora notablemente la eficiencia energética del edificio si se actúa sobre:

    • Área y tamaño del hueco.
    • Tipo de carpintería.
    • Factor solar.
    • Acristalamiento con vidrios de baja emisividad, que permite reducir de forma significativa la transmitancia térmica (valor U) del hueco.

  • Cubiertas
    Existen distintos tipos de cubierta sobre los que se puede actuar: azotea invertida transitable o no transitable, y cubierta inclinada bajo teja. En todos los casos, se deben considerar aspectos como:

    • Estado de la impermeabilización.
    • Capacidad portante de la estructura.
    • Drenaje y evacuación de aguas.
    • Limpieza y preparación de la superficie antes de intervenir.

Además, es fundamental subsanar cualquier deficiencia previa, como filtraciones o problemas de humedad en los cerramientos, antes de ejecutar cualquier actuación energética.

Fase 4 – Electrificación de la demanda y mejora de la eficiencia energética

Una vez reducida la demanda, lo siguiente es actualizar las instalaciones.


Para ello se pueden realizar las siguientes actuaciones:

  • Sustituir las viejas calderas de gas y gasóleo por sistemas más eficientes como bombas de calor aerotérmicas y/o geotérmicas.
  • Cambiar radiadores convencionales por otros sistemas de emisión, como radiadores de baja temperatura, suelo o techo radiante.
  • Individualizar el consumo de energía con sistemas de repartos energéticos.
  • Mejorar el sistema de iluminación del edificio, instalando bombillas LED que consumen un 85% menos que las convencionales.
  • Sustituir ascensores antiguos por otros más eficientes.

Fase 5 – Autosuficiencia energética y generación renovable

En esta quinta fase ya podemos avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética, gracias a la producción de energía eléctrica, de forma gratuita y renovable.


Esto se hace instalando paneles solares fotovoltaicos en la cubierta, o incluso sistemas más innovadores como la fachada ventilada fotovoltaica.


De este modo, según la potencia fotovoltaica instalada se podrán cubrir parte o todos los consumos energéticos del edificio (electricidad viviendas, servicios comunes, calefacción, ACS, recarga vehículo eléctrico, etc.).

Fase 6 – Movilidad eléctrica

Por lo general, un proyecto de rehabilitación energética debe contemplar la movilidad eléctrica dentro de sus partidas.


Es decir, la instalación de cargadores de coches eléctricos en el edificio con control de consumo individual.


Esto implica que, al realizar autoconsumo colectivo en un edificio comunitario, los propietarios pueden aprovechar la energía del sol para cargar gratis sus vehículos.

Fase 7 – Monitorización final

Una vez más tenemos que hablar de monitorización.


¿Recuerdas que en la fase 1 monitorizamos el edificio para registrar ciertos parámetros?


Bien.


Ahora es el momento de saber cómo han mejorado, una vez finalizadas las obras.


Es el único modo de que los propietarios conozcan de manera objetiva y medible el impacto real de la rehabilitación.


Y así sabrán cómo ha mejorado:

  • El ahorro energético
  • Las emisiones de CO2
  • La calidad de vida de las personas

Fase 8 – Gestión energética

Una vez terminada la obra, los sensores que monitorizan parámetros de consumo, temperatura, humedad, viento y calidad del aire servirán a los propietarios para mejorar sus hábitos de consumo energético.

Esto implica que podrán identificar áreas donde se está derrochando más energía y tomar medidas para disminuir gastos energéticos innecesarios.

Además, los vecinos dispondrán de un sistema de cobros y recibos automatizados para contar con un reparto de energía justo en toda la comunidad.

Fase 9 – Ayudas y subvenciones

En realidad esta fase debe considerarse desde el inicio del proyecto, porque marcará desde un primer momento la inversión a realizar por vecino.

Por eso, el estudio de ayudas debe hacerse en paralelo al análisis técnico, no al final. La comunidad necesita saber qué ahorro energético puede acreditar, qué convocatoria puede aplicar y qué coste real quedaría para cada propietario.

Ayudas para rehabilitación energética de edificios: qué debe saber una comunidad

Nota importante: las ayudas para rehabilitación energética dependen de la comunidad autónoma, del tipo de edificio, del ahorro energético conseguido y de la convocatoria vigente.

Existen varias ayudas y subvenciones a las que puede acogerse un edificio al acometer obras de rehabilitación energética.

Algunas de ellas son:

PREE 5000

Este Programa de Rehabilitación Energética de Edificios (PREE) está gestionado por el IDAE.

Consiste en ayudas para actuaciones de rehabilitación energética en edificios existentes en municipios hasta de 5000 habitantes.

Las actuaciones subvencionables son envolvente térmica, sustitución de instalaciones de combustibles fósiles por fuentes renovables como la biomasa, la geotermia, la solar térmica, la aerotermia o bomba de calor, autoconsumo fotovoltaico, incorporación de tecnologías de regulación y control y mejora en la eficiencia energética de la iluminación.

Fondos europeos NEXT GENERATION

Cada Comunidad Autónoma tiene convocatorias abiertas para ofrecer ayudas a la rehabilitación de edificios de los fondos europeos NEXT GENERATION.

Estos fondos nacieron para promover este tipo de actuaciones de rehabilitación energética.
Y así lograr el objetivo de reducir emisiones de CO2 y eliminar por completo las calderas de combustibles fósiles para el año 2040 (entre otras metas).

Por eso ofrecen a las comunidades de propietarios mejorar su eficiencia energética por muy poco (podrás comprobarlo en el caso práctico más abajo).

Para lograrlo, la comunidad solo necesitará demostrar que ha conseguido un ahorro energético de al menos un 30%.

Podrá conseguir ese ahorro de diferentes formas:

  • Mejorando el aislamiento de la fachada y la cubierta
  • Renovando el sistema de calefacción
  • Instalando energías renovables
  • Cambiando las ventanas


El importe de la subvención aumentará cuanto más ahorro energético consiga la comunidad, tal y como puedes ver en la siguiente tabla:

Un dato importante a tener en cuenta en estas subvenciones es que no tributan en la declaración de la renta.

Otras ayudas y bonificaciones

A las anteriores hay que sumar 5 deducciones fiscales y bonificaciones a las que puedes optar a hacer una rehabilitación energética de tu edificio:

  1. La parte del coste del proyecto de los fondos NextGenerationEU que no está cubierta por las ayudas puede acogerse a deducciones fiscales de hasta el 60% en la declaración de la renta (IRPF)
  2. Bonificación ICIO hasta del 95%
  3. La bonificación del IBI que en Madrid, por ejemplo, es del 50% durante 5 años
  4. Bonificación 100% en Tasas Urbanísticas
  5. IVA reducido al 10%

Además de esto, también se contemplan medidas para obtener avales en los programas de rehabilitación energética en el «Plan Renove de Instalaciones Eléctricas Comunes».

A continuación explicaremos más en detalle las deducciones fiscales y bonificaciones para rehabilitación energética de edificios.

Deducciones fiscales para rehabilitación energética de edificios

Además de las ayudas anteriores y del evidente ahorro energético y económico que conlleva una rehabilitación, existen importantes beneficios fiscales para las comunidades de propietarios que acometan este tipo de obras:

Deducciones en el IRPF

Pueden existir deducciones fiscales por obras de mejora energética, pero su aplicación depende del tipo de actuación, de los plazos vigentes y de la acreditación mediante certificado energético.

Por eso conviene revisar cada caso antes de incluirlas en el cálculo económico de la comunidad.

Estas deducciones varían en función del ahorro conseguido y se aplican tanto a viviendas individuales como a edificios completos:

  • 20% de deducción por reducir al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda habitual.
  • 40% si se consigue una mejora energética significativa, como reducir un 30% el consumo de energía primaria no renovable o alcanzar una calificación A o B.
  • 60% para actuaciones en edificios completos, siempre que se consiga una mejora energética similar a la anterior. Esta deducción puede aplicarse incluso en varios ejercicios fiscales, hasta un máximo acumulado de 15.000 €.

Estas deducciones se aplican a todos los gastos relacionados con la obra: honorarios técnicos, materiales, dirección de obra, certificados de eficiencia energética… siempre que estén debidamente justificados.

IVA reducido al 10%

Determinadas actuaciones de rehabilitación y renovación energética también se benefician de un tipo reducido del 10% de IVA, en lugar del 21%.

Esto es aplicable cuando las obras cumplen ciertos requisitos técnicos y económicos relacionados con su alcance y naturaleza (por ejemplo, si más del 50% del coste se destina a elementos estructurales como fachadas o cubiertas).

Las ayudas no tributan

Las ayudas públicas destinadas a la rehabilitación energética —como las procedentes de los programas PREE o los fondos Next Generation— no tributan en el IRPF, lo que supone una ventaja fiscal adicional.

Bonificaciones en el IBI y el ICIO

Muchos ayuntamientos también ofrecen bonificaciones en el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) y en el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras) por la instalación de sistemas de energía renovable como placas solares.

Estas bonificaciones varían en función del municipio.

Las comunidades de propietarios pueden acceder a todas estas ayudas y deducciones, siempre que se cumplan los requisitos legales.

En Envoltia nos encargamos de tramitar todas estas ayudas y deducciones fiscales por ti.

Contamos con técnicos especializados que te acompañarán durante todo el proceso para que no tengas que preocuparte por nada.

Procedimiento y documentación para solicitar ayudas

Para poder optar a las subvenciones destinadas a la rehabilitación energética de edificios, es necesario cumplir una serie de requisitos técnicos y administrativos.

En programas como PREE 5000, las actuaciones deben justificar una mejora energética mediante certificado energético antes y después de la obra.

En el caso concreto de este programa, IDAE exige una reducción mínima del 30% de energía primaria no renovable y una mejora de al menos una letra en la calificación energética del edificio.

En cualquier caso, los requisitos concretos dependen de la convocatoria vigente y de la comunidad autónoma.

La gestión de estas ayudas depende de cada Comunidad Autónoma, por lo que es imprescindible consultar la convocatoria específica del lugar donde se ubica el edificio.

El procedimiento habitual incluye:

  • Presentación de la solicitud dentro del plazo de la convocatoria.
  • Evaluación técnica y administrativa del proyecto.
  • Posibles requerimientos para subsanar documentación.
  • Resolución favorable o denegatoria.

En cuanto a la documentación necesaria, ésta se divide en dos bloques:

  1. Documentación administrativa
    Incluye información sobre la Comunidad de Propietarios (como actas, acuerdos y NIF), representación legal, certificados de estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social, entre otros.

  2. Documentación técnica
    Debe justificar el cumplimiento de las exigencias del Documento Básico de Ahorro de Energía (DB-HE) del CTE. También se aportan fichas técnicas de materiales, certificados como el Marcado CE o DITEs de los productos empleados y, en algunos casos, planos esquemáticos de las actuaciones.

En Envoltia nos encargamos de preparar y presentar toda la documentación necesaria para que no tengas que preocuparte por nada.

Solicita una asesoría gratuita ahora. Nuestro equipo técnico y administrativo te acompaña en cada paso del proceso.

Normativa y requisitos técnicos en rehabilitaciones energéticas de edificios

Toda actuación de rehabilitación energética debe ajustarse a lo establecido en el Código Técnico de la Edificación (CTE), que fija los criterios y exigencias mínimas en cuanto a eficiencia energética, aislamiento térmico y calidad constructiva.

En especial, el Documento Básico HE-1 del CTE establece los valores límite de transmitancia térmica (valor U), que deben respetarse en los elementos rehabilitados (fachadas, cubiertas, ventanas…).

Estos valores son obligatorios cuando la rehabilitación afecta a más de 1.000 m² de superficie o a más del 25% de los cerramientos del edificio.

Para intervenciones de menor alcance, estos valores siguen siendo una buena referencia técnica.

El CTE combina actualmente un enfoque prescriptivo y prestacional:

  • Por un lado, impone límites numéricos para garantizar unas prestaciones mínimas;
  • por otro, se valora cada vez más el comportamiento energético global del edificio, ofreciendo mayor flexibilidad para alcanzar los objetivos de eficiencia.

Además, otro requisito normativo clave es la Certificación Energética del Edificio (CEE).

Esta certificación, obligatoria tanto antes como después de la rehabilitación, permite acreditar el nivel de mejora energética conseguido.

Debe realizarse siguiendo procedimientos oficiales reconocidos e inscritos en el registro correspondiente de cada comunidad autónoma.

En Envoltia nos aseguramos de que todas las actuaciones cumplan con la normativa vigente, tanto en materia de eficiencia energética como de documentación técnica.

Así, garantizamos que puedas acceder a todas las ayudas disponibles y que tu edificio alcance los niveles exigidos de calidad y sostenibilidad.

Si tienes dudas, solicita un estudio gratuito y podrás resolverlas con un técnico especialista.

Caso práctico

Veamos todo esto con un caso práctico de un edificio en Madrid con las siguientes características:

  • Zona climática D
  • 8 alturas
  • 56 viviendas de en torno a 90 m2 cada una
  • Sistema de calefacción centralizada
  • Construido en 1983
  • Más de 40 años de antigüedad

El edificio presenta dos problemas principales:

  1. El desgaste y envejecimiento de sus sistemas y estructuras están provocando continuas derramas a sus vecinos.
  2. El gasto energético se ha disparado tanto, que es inasumible para sus propietarios.

Al hacer un estudio de la situación actual del edificio, se detecta lo siguiente:

  • Aislamiento deficiente
  • Problemas estructurales
  • Sistemas de climatización obsoletos

Llevar a cabo las mejoras necesarias supone un coste elevado para los vecinos.

De modo que esta comunidad quiere aprovechar al máximo las subvenciones NEXT GENERATION de Europa.

Para lograr este máximo aprovechamiento, deben reducir todo lo posible el consumo energético, porque mayor será la subvención que recibirán y también los beneficios.

Vamos a ver las opciones que tienen en esta tabla:

Supuesto Coste Oficina Técnica Inversión acumulada de referencia Reducción del consumo energético % de subvención Coste por vecino
solo cubierta 84.404€ 3.246€ 84.404€ 3% 0 1.507,21€

+aislamiento fachada SATE

432.074€ 19.739€ 513.232€ 40% 40% 5.498,91€
+ventanas 414.534€ 34.924€ 908.027€ 60% 65%

5.675,16€

+paneles solares

47.124€

48.652€ 1.264.975€ 65% 80%

4.517,78€

Bomba de calor 296.096€
  • En el primer supuesto donde sólo se actúa sobre la cubierta, el importe de la subvención es “cero”, al no conseguir una reducción en el consumo energético del 30%.
  • Al añadir un aislamiento con fachada SATE, la reducción del consumo energético es ya importante (un -40% de ahorro de energía), siendo el coste por vecino de 5.498,91€.
  • Si a lo anterior sumamos cambio de ventanas, paneles solares y bomba de calor, el ahorro energético aumenta bastante (un -65%) y sorprendentemente disminuye la inversión por vecino: 4.517,78€.

De aquí extraemos que, a mayor número de actuaciones:

  • Mayor es la subvención a recibir
  • Menor el importe a pagar por vecino
  • Mayores son las mejoras en el edificio
  • Mayor es el ahorro mensual de energía

Pero las ventajas no terminan aquí.

Al financiar la instalación, los vecinos de este edificio podrán pagar las cuotas con el ahorro generado:

  • A cada vivienda le corresponde pagar 4.517,78€
  • Este importe se puede financiar en 4 años con una cuota de 113€/mes
  • El ahorro energético conseguido con la obra es de 113 €/mes
  • Así que los vecinos pagarán la obra con el ahorro conseguido
  • La instalación quedará amortizada en sólo 4 años

Pero aún hay más.

  • Las deducciones fiscales son del 60%
  • Con esto, reducirán la inversión a solo 806,91€ por vecino
  • Y conseguirán amortizarla en SOLO 18 MESES

 

Preguntas frecuentes sobre rehabilitación energética de edificios

¿Qué es la rehabilitación energética de edificios?

La rehabilitación energética de edificios consiste en mejorar el inmueble para que consuma menos energía, sea más confortable y tenga una mejor calificación energética.

Puede incluir actuaciones en fachada, cubierta, ventanas, instalaciones térmicas, energía fotovoltaica y sistemas de monitorización.

En una comunidad de propietarios, lo recomendable es estudiar primero el edificio completo para saber qué medidas aportan más ahorro y cuál sería el coste aproximado para cada vecino.

¿Qué se consideran obras de rehabilitación energética?

Se consideran obras de rehabilitación energética aquellas actuaciones que reducen la demanda o el consumo energético del edificio y mejoran su eficiencia.

Pueden incluir la mejora de la envolvente térmica, el aislamiento de fachada o cubierta, la sustitución de ventanas, la renovación de instalaciones térmicas, la incorporación de bombas de calor, energía renovable, sistemas de regulación, control y monitorización.

En programas como PREE 5000, IDAE agrupa las actuaciones subvencionables en mejora de envolvente térmica, mejora de instalaciones térmicas y mejora de iluminación.

En una comunidad de propietarios, lo importante es que estas actuaciones formen parte de un proyecto coherente y permitan acreditar una mejora energética medible.

¿Es obligatoria la rehabilitación energética de edificios?

No existe una obligación general e inmediata que obligue a todas las comunidades de propietarios a rehabilitar energéticamente su edificio ahora mismo. Lo que sí existe es una presión normativa creciente para reducir el consumo energético del parque edificatorio.

La Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios plantea objetivos de reducción del uso medio de energía primaria en edificios residenciales para 2030 y 2040, y normas mínimas para edificios no residenciales con peor eficiencia.

Por eso, aunque en muchos casos la rehabilitación no sea obligatoria hoy, sí conviene anticiparse si el edificio tiene mala calificación energética, consumos elevados, sistemas antiguos o problemas de fachada, cubierta o aislamiento.

¿Qué pasos hay que seguir para rehabilitar energéticamente un edificio?

El primer paso es analizar el estado actual del edificio mediante una monitorización inicial, una auditoría energética y una certificación energética de partida.

Después se definen las actuaciones necesarias: mejora de la envolvente, cambio de instalaciones, incorporación de renovables, movilidad eléctrica o gestión energética.

Una vez aprobado el proyecto, se tramitan las ayudas, se ejecuta la obra y se comprueba la mejora conseguida con una monitorización final.

¿Qué incluye un estudio de rehabilitación energética?

Un estudio de rehabilitación energética analiza el estado de la fachada, cubierta, ventanas, suelos, instalaciones térmicas y consumos actuales del edificio.

También identifica pérdidas de energía y valora qué actuaciones pueden reducir más el consumo.

Además, debe estimar el ahorro energético previsto, las ayudas disponibles, la inversión necesaria y el coste aproximado por vivienda.

¿Qué ayudas existen para rehabilitación energética de edificios?

Las ayudas para rehabilitación energética pueden cubrir parte de la inversión cuando la actuación permite reducir el consumo energético del edificio y mejorar su eficiencia.

Su importe depende de la convocatoria vigente, la comunidad autónoma, el tipo de edificio y el ahorro energético conseguido.

Por eso, antes de tomar una decisión, conviene revisar qué ayudas están disponibles y qué requisitos debe cumplir la comunidad para solicitarlas.

¿Qué diferencia hay entre rehabilitación energética y rehabilitación de fachadas?

La rehabilitación de fachadas se centra en mejorar o reparar la parte exterior del edificio. Puede incluir aislamiento, reparación de grietas, eliminación de humedades, SATE, fachada ventilada u otras soluciones.

La rehabilitación energética es más amplia. Además de la fachada, puede actuar sobre cubierta, ventanas, instalaciones térmicas, generación renovable y monitorización para reducir el consumo global del edificio.

¿Puede una comunidad hacer una rehabilitación energética sin adelantar toda la inversión?

Sí, en algunos casos es posible plantear la rehabilitación sin que la comunidad tenga que adelantar toda la inversión.

Para ello hay que estudiar las ayudas disponibles, la posible cesión de la subvención y las opciones de financiación para la parte no cubierta.

La viabilidad depende del edificio, del tipo de actuación, de la convocatoria de ayudas y de la situación económica de la comunidad.

¿Qué debe incluir un proyecto de rehabilitación energética bien planteado?

Un proyecto bien planteado debe partir de un diagnóstico técnico del edificio y explicar qué actuaciones se recomiendan, por qué se proponen y qué ahorro energético pueden conseguir.

También debe incluir una estimación económica clara y el posible coste por vivienda.

Además, debería contemplar ayudas, financiación, calendario de obra, garantías, certificación energética final y seguimiento posterior de los consumos.

¿Te cuadra todo esto?

Si es así, te interesan -y mucho- las ventajas de contratar a Envoltia para tu proyecto de rehabilitación energética:

  • Un solo interlocutor y una sola empresa responsable de todo el proyecto.
  • Gestionamos y ejecutamos sólo 10 proyectos de rehabilitación integral al año para asegurar el éxito de cada obra.
  • No subcontratamos, porque tenemos personal propio.
  • Contamos con un equipo con más de 15 años de experiencia.
  • Finalizamos las obras en 12 meses como máximo una vez iniciadas.
  • Gestionamos subvenciones y te asesoramos sobre otras ayudas disponibles.
  • Facilitamos la financiación en caso necesario con las mejores condiciones del mercado.
  • No tendrás que adelantar el dinero, aceptamos la cesión de la subvención como forma de pago.
  • Contarás con un asesor energético especializado en rehabilitación que te acompañará durante todo el proceso.
  • Tendrás contacto directo con nosotros siempre que lo necesites, incluso una vez finalizada la obra.

Si tu comunidad está valorando una rehabilitación energética, el primer paso es estudiar el edificio y conocer qué actuaciones tienen sentido, qué ayudas podrían aplicarse y qué coste aproximado tendría cada vivienda.

Solicita ahora una asesoría gratuita con Envoltia y revisaremos tu caso con un técnico especializado.

 

 

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